Creo que son preciosas.
domingo, 8 de enero de 2012
sábado, 7 de enero de 2012
Mis rosas
Las variedades ,no lose,solo decirles que la blanca tiene un perfume maravilloso,creo que es la mejor palabra para definirlo.
viernes, 6 de enero de 2012
Arboles: Encinas y Alcornoques
Hermosas dehesas, entre tus ramas me siento más serena y feliz. Oigo cantar a los pájaros y a lo lejos, rebaños de ovejas pacen la verde hierba.
jueves, 5 de enero de 2012
miércoles, 4 de enero de 2012
Mi vaquerillo de J.M.Gabriel y Galan
He dormido esta noche en el monte
con el niño que ciuda mis vacas.
En el valle tendió para ambos
el rapaz su raquítica manta
¡y se quiso quitar -¡pobrecillo!-
su blusilla y hacerme almohada!
Una noche solemne de junio,
una noche de junio muy clara...
Los valles dormían,
los buhos cantaban,
sonaba un cencerro;
rumiaban las vacas...
y una luna de luz amorosa,
presidiendo la atmósfera diáfana,
inundaba los cielos tranquilos
de dulzuras sedantes y cálidas.
¡Qué noches, qué noches!
¡Qué horas, qué auras!
¡ Para hacerse de acero los cuerpos!
¡Para hacerse de oro las almas!
Pero niño, ¡qué solo vivía!
¡ Me daba una lásitma
recordar que en los campos desiertos,
tan solo, pasaba
las noches de junio,
rutilantes, medrosas, calladas
y las húmedas noches de octubres,
cuando el aire menea las ramas,
y las noches del turbio febrero,
tan negras, tan bravas,
con lobos y cárabos,
con vientos y aguas!...
¡Recordar que dormido pudieran
pisarlo las vacas,
morderle en los labios
horrendas tarántulas,
matarlo los lobos,
comerlo las águilas!...
¡ Vaquerito mio!
¡Cuán amargo era el pan que te daba!
Yo tenía un hijito pequeño
-hijo de mi alma,
que jamás te deje si tu madre
sobre ti no tendía sus alas!
Y si un hombre duro
le vendieran las cosas tan caras!
pero ¿qué van a hablar mis amores,
si el niñito que cuida mis vacas
también tiene padres
con tiernas extrañas?
He pasado con él esta noche,
y en las horas de más honda calma
me habló la conciencia
muy duras palabras...
que llorándolo el alma ya estaba.
El niño dormía
cara al cielo con plácida calma;
la luz de la luna
puro beso de madre le daba,
y el beso del padre
se lo puso mi boca en su cara.
Y le dije con voz de cariño
cuando vi clarear la mañana:
-¡ Despierta, mi mozo,
que ya viene el alba
y hay que hacer una lumbre muy grande
y un almuerzo muy rico..¡ levanta!
Tú te quedas luego
guardando las vacas
y a la noche te vas y la dejas...
¡ San Antonio bendito las guarda!...
Y a tu madre a la noche le dices
que vaya a mi casa,
porque ya eres grande,
y te quiero aumentar la soldada.
Fotografías de mi pueblo, al norte de la provincia de Cáceres.
con el niño que ciuda mis vacas.
En el valle tendió para ambos
el rapaz su raquítica manta
¡y se quiso quitar -¡pobrecillo!-
su blusilla y hacerme almohada!
Una noche solemne de junio,
una noche de junio muy clara...
los buhos cantaban,
sonaba un cencerro;
rumiaban las vacas...
y una luna de luz amorosa,
presidiendo la atmósfera diáfana,
inundaba los cielos tranquilos
de dulzuras sedantes y cálidas.
¡Qué noches, qué noches!
¡Qué horas, qué auras!
¡ Para hacerse de acero los cuerpos!
¡Para hacerse de oro las almas!
Pero niño, ¡qué solo vivía!
¡ Me daba una lásitma
recordar que en los campos desiertos,
tan solo, pasaba
las noches de junio,
y las húmedas noches de octubres,
cuando el aire menea las ramas,
y las noches del turbio febrero,
tan negras, tan bravas,
con lobos y cárabos,
con vientos y aguas!...
¡Recordar que dormido pudieran
pisarlo las vacas,
morderle en los labios
horrendas tarántulas,
matarlo los lobos,
comerlo las águilas!...
¡ Vaquerito mio!
¡Cuán amargo era el pan que te daba!
Yo tenía un hijito pequeño
-hijo de mi alma,
que jamás te deje si tu madre
sobre ti no tendía sus alas!
le vendieran las cosas tan caras!
pero ¿qué van a hablar mis amores,
si el niñito que cuida mis vacas
también tiene padres
con tiernas extrañas?
He pasado con él esta noche,
y en las horas de más honda calma
me habló la conciencia
muy duras palabras...
que llorándolo el alma ya estaba.
El niño dormía
cara al cielo con plácida calma;
la luz de la luna
puro beso de madre le daba,
y el beso del padre
se lo puso mi boca en su cara.
Y le dije con voz de cariño
cuando vi clarear la mañana:
-¡ Despierta, mi mozo,
que ya viene el alba
y hay que hacer una lumbre muy grande
y un almuerzo muy rico..¡ levanta!
Tú te quedas luego
guardando las vacas
y a la noche te vas y la dejas...
¡ San Antonio bendito las guarda!...
Y a tu madre a la noche le dices
que vaya a mi casa,
porque ya eres grande,
y te quiero aumentar la soldada.
Fotografías de mi pueblo, al norte de la provincia de Cáceres.
martes, 3 de enero de 2012
lunes, 2 de enero de 2012
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